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¿Cómo quitar la copa menstrual?


 

Quitar la copa menstrual puede convertirse en el paso más complicado para muchas mujeres. Mientras a unas les cuesta más el proceso de colocar la copa, a otras les resulta muy difícil extraerla a la primera. Pero como siempre... ¡todo tiene solución!

Hoy vamos a ver las razones por las que puede costarte más o menos extraer la copa menstrual y los mejores consejos para que deje de angustiarte ese momento. Por cierto, esto también es cuestión de paciencia y práctica. Sabemos que somos muy pesadas con el temita de la práctica, pero te aseguramos que a la tercera regla lo tendrás dominado.

 

No consigo alcanzar la copa

 

Sin duda este es el problema número uno de muchas y tiene que ver directamente con la "forma" de nuestro cuerpo. Concretamente de la profundidad de nuestra vagina.

Para que nos entendamos, nuestra vagina puede ser más o menos profunda en función de nuestro cérvix. Se trata de la parte inferior de nuestro útero que, a través de su orificio, permite que entren los espermatozoides y salga nuestra sangre menstrual. Para que nos entendamos, es lo que hará "tope" en nuestra vagina para que entre cualquier elemento en ella (un juguete erótico, el pene, la copa menstrual...)

Hay mujeres que tenemos el cérvix más alto y otras más bajo. Es por ello que a algunas les molesta el rabito de la copa al tenerlo más bajo, pero el problema real llega cuando es tan alto que la copa se coloca muy arriba. Da igual que nos coloquemos la copa más abajo, mientras hagamos nuestra vida normal, ella solita se irá acoplando y subiendo todo lo que pueda para quedar bien sujeta.

Si es tu caso, ¡no te asustes y sigue leyendo! 

 

Elegir una posición cómoda

 

Tenemos que favorecer la salida de la copa menstrual y para ello tenemos que elegir una buena postura, sobre todo las primeras veces en las que no estamos tan familiarizadas con el proceso.

Desde GlupCup! os vamos a aconsejar dos: de cuclillas es la más fácil, ya que de forma natural vamos a favorecer que nuestros músculos presionen la copa hacia el exterior y podamos sacarla correctamente; y con una pierna subida a la taza del water también conseguiremos que la copa salga fácilmente sin hacernos daño.

Si nos mantenemos en posiciones más difíciles como tumbarnos, por ejemplo, nuestros músculos no nos ayudarán y la copa no verá afectada su posición. Otro consejo es esperar un poquito después de despertarnos para quitarnos la copa, ya que estará muy arriba y tenemos que esperar a que baje un poco por el propio peso de la sangre.

 

Apretar los músculos y localizar el rabito

 

Para aquellas que tengáis el cérvix muy alto y no alcanceis la copa, es fundamental que no cortéis el rabito. Este os va a servir para localizar la copa y perder el miedo a que desaparezca dentro de vosotras (lo cual es imposible, por cierto).

El truco para dar con él siempre es apretar como si quisiéramos hacer pis o caca. De esta forma vamos a contraer los músculos vaginales y estos harán que la copa baje bastante.

Es en ese momento cuando tenemos que localizar el palito y subir los dedos hasta la base de la copa para apretarla y deshacer el vacío. Si no somos capaces de llegar hasta la base, podemos tirar MUY POQUITO del rabito para ayudar a que la copa baje.

 

Deshacer el vacío y sacar la copa

 

Para quitar la copa menstrual, debemos apretar con fuerza la base de la copa y extraerla diagonalmente. Esto quiere decir que no tenemos que sacarla totalmente vertical, porque nuestra vagina está ligeramente inclinada hacia atrás y nos haremos daño si no la respetamos.

Otra opción es introducir un solo dedo y apretar la copa por uno de los laterales hacia el interior para deshacer el vacío y que nos resulte más fácil sujetarla.

 

Sea como sea, ten cuidado al sacarla para no mancharte.

 

No esperar a que se llene por completo

 

Siempre decimos lo importante que es conocer nuestro sangrado y la cantidad día a día. Lo idea es quitar la copa cuando esté llena unos tres cuartos como mucho, ya que al apretar la base la sangre subirá y puede desbordarse.

Otra de las cosas que suelen pasar es que se queden coágulos de sangre unidos entre la copa y nuestros labios, así que debemos tener mucho cuidado al sacar la copa para no mancharnos con ellos. Lo mejor es tener a mano papel higiénico para sujetar esos hilitos de sangre.

 

Practicar, practicar y practicar

 

A todas nos cuesta quitarnos la copa las primeras veces, pero lo mayoría volvéis a escribirnos para decirnos que después de dos o tres malos ratos os habéis cogido el truco a vuestro cuerpo. Confiad en vosotras, respirad profundo y no tengáis prisa. 

Recordad que tenéis unos cuantos consejos aquí sobre Cómo cambiarnos la copa en un baño público.

 

 

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